Respuesta obligada 93

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Extracto de Rayuela, obra de Julio Cortázar (Bélgica, 1914 – Francia, 1984)


Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fájate. Pero fijate bien, porque no es gratuito. ¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto.

Don Francisco de Quevedo escribió:

18:30 Edit This 1 Comment »

La desmesurada palabra "puta"?
Según la RAE el contenido que se le atribuye a esta palabra tan sonora son:



Puta (De or. inc.).
1. f. prostituta.

□ V.
casa de putas
hijo de puta


puto, ta. (De puta)
1. adj. U. como calificación denigratoria. Me quedé en la puta calle
2. adj. Por antífrasis puede resultar encarecedor. Ha vuelto a ganar. ¡Qué puta suerte tiene!
3. adj. necio (tonto).
4. m. Hombre que tiene concúbito con persona de su sexo.



Sin embargo me quedo con el de Quevedo

PUTO ES EL HOMBRE QUE DE PUTAS FÍA (600)


SONETO


Puto es el hombre que de putas fía,
y puto el que sus gustos apetece;
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.


Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.


Mas llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado,


si de otras tales putas me pagare;
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas

Perros y Perras

17:13 Edit This 0 Comments »























Venimos perros a quebrar el territorio
y comparto con justicia niveles satisfactorios
e inútilmente vandalizo mi espíritu en tu nombre
vamos a pasar de otro
a lo habido y gastado
y me siento hasta el final
supongo que me despido
al descubrir que tantas otras hubiesen estado
en este sesudo chiste

Este joven candidato de viejos sentimientos recogidos en el rio
podría hilar con su mujer en el mar una perra para mí
un perro que me cuide
gran rastrillo compañero para peinarme en mi noche nupcial

sin embargo yo no tuve ese nivel
sigo viendo a ese joven a lado del árbol mas de cien veces
deja su marca muchachita encandilado con esta protagonista

luego nos arrastramos a la vigilia porque mi carácter polémico
no me deja tener conciencia moral
modales burgueses o delirio amortírico

me voy, mucho vino de por medio;
en la falsa perspectiva
en la alucinación de éste relato hermético;
así me hablando reencontrado
en esta comedia experimental de mi exilio
levanto dimensiones desmesuradas,
costados oníricos

Solo por este momento,
entre la pesadilla y el viaje,
donde la noche da origen a su propio miedo
Me domino y no siento pudor,
doy impresiones súbitas,
me voy al demonio y es mi asunto

Perro, déjame mostrarte el centro de esta noche,
la luz de este infierno doméstico que estalla en la ficción
tú sabes que somos pocos con el espíritu antidogmático

Acotaciones

17:04 Edit This 0 Comments »






















Sobre que invade
hemos venido debajo del llanto
porque no hay debajo del cofre
puertas o monedas
perdidos como dos animales
nos hemos hallado en el movimiento
porque no hay nadie sino este incendio

Variaciones sobre estaciones

16:01 Edit This 0 Comments »






















Mosaico romano sobre las estaciones

A propósito sobre las estaciones

Sentado solo
silbo por un momento
albergo este año entre olas de cabezas blancas
y me levanto sobre la tierra de cuatro cabezas
que se agita como una varita entre la niebla
y día tras día se enciende el huésped sirviente
bajo una cabeza en su estación reunida

C28

20:02 Edit This 0 Comments »

















Ahora bien, el pliegue que había pensando como testimonio, se termina en esta reiteración:
crisis sufrida, colapso
en la noche
como es que una circunstancia se hace interminable e interminente, como una acusación bajo la oscuridad empujándote una y otra vez.

Mi perro murió, 11 años. Un ser especial que puedo decir, este poema de Nelly Sachs para ti y hasta siempre contigo. Tal ves las hojas leen y la tierra se entrega.


Negro
Sonido en la agonía
Fianza de la noche
para el ligero dorado del día
Huérfano en la órden de los colores
en tus catacumbas
obsesionado esconderse juega
excava buscando lo ensimismado

la luna escribe tus ideogramas

Cadáver - La hoja de loto
es un agujero

Estos campos de silencio
intransitables
Las oraciones tienen que dar rodeos
dejan ya huellas
como pisadas de pájaros
aún ancladas en la carne
Nada nada
El aliento sabía aun de amor
La muerte vive demasiado cerca

Fragmento del poemario Divídete Noche - Nelly Sachs, Viaje a la Transparencia.

Olor de Melancolía

14:30 Edit This 0 Comments »
La senda, las calles, las miradas desperdigadas, damos vueltas somos ruedas girando y girando girando y girando girando y girando

Al faro

14:01 Edit This 0 Comments »






















Ratera certeza he venido a
probar la existencia de luz,
un depósito de recursos,
de nuestros hombros atados
ladridos ocasionales en el interior
en un cuadro de direcciones de costumbre
cuadro de velas,
pampas mediadas de seto;
cuerpos otorgando bahías

Peñasco esfuerzo, yo me domino
me destruyo si quiero

Sombras

21:01 Edit This 1 Comment »
















Eco de sombras,
sombrillas en la orilla que se desgastan,
queda eso la calma,
la sed que se agota bajo el sol
bajo aletas, preguntas negras en tu sombra

sombra que renace cuando el sol se oculta
sombra de trayectoria
como una nube con forma de espada
que se acerca
que atraviesa cada cuerpo etéreo

Entonces alzo la sangre
la viña silencio de cuerpo en millas
pero había cercado mi equipaje
había salido a danzar tras el crepúsculo
el fondo murmuraba a sol
rayos dentados hacia el ocaso
anulando mi boca de nuevo
era la horrible caída de la luz
la cima humeante de la desesperación
Soberano suspiro entre mis cabellos
trayendo muerte, comida, árboles;
pesos arrojados en una herida