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Viernes 29 de Enero a las 8 p.m. en Jirón de la Unión 892 /segundo piso (Lima centro).



Francoise Cavalié

Sinthia Calle

Teresa Cabrera



Carlos López Degregori

Ana María Falconí



Performance musical de didgeridoo por el Grupo

La Puezta


http://www.viernesdepoesiayficcion.blogspot.com/

Aun así

16:12 Edit This 0 Comments »

Me destierro, si veo
gravitar por el viento,
tu silueta o tus cabellos.
La luz retrocede
serena y sin gloria;
y suscribo mi alma al infierno,
a tu gana que deshace
mi piel en cenizas;
a ti; el humo nauseabundo,
que invade los sesos;
como el ingenuo veneno
que asesina la vida
y aun así,
aun así permanezco
en el fuero interno, en tu ombligo
en tal cual, tibio pasado;
donde yo, tu párvula boca;
nazco,
te consigo.

C13

08:44 Edit This 1 Comment »
- Ya pues Dany, por qué haces cosquillas.
- Jajaja, cómo te retuerces -se burlaba mi hermano de ella-
- Ya Angela, hasle cosquillas a Dany -se dirigió a su hija de cinco años-
Y Angela se dispuso a hacerle cosquillas, siguiendo la invitación de Marie. Los observaba reirse y gozarlo, y aun más capturaba en mi mente; a mi hermano reir como un niño, jugando a ser dócil y dejando su máscara adulta que acostumbra ponerse.
- Ahora tú -se acercó Angela hacia mí, y me preguntó si también, tenía yo cosquillas-
Porsupuesto al decirlo, ya estaba yo siendo atacada por sus manos pequeñas, y retorciendome con desesperación por safarme del juego. Luego cansados, compartimos el lonche, que consistía en un sandwich "montecristo" con un vaso de gaseosa -y es que era un Domingo y todos podiamos comer lo que sea-
Al terminar de comer, Angela empezó a contar una historia, que porsupuesto no alcanzaba a entenderse, por la falta de sintaxis; aun así, ella insistía con su historia y al final terminó captando nuestra completa atención.
- Ahora tú, vas a pararte aquí, y tú aquí... -nos iba acomodando uno a uno, como si fuésemos sus piezas de juego, para actuar conforme a su propio guión.
- Los adultos debiéramos ser como niños, alegrarnos de un pequeño suceso; soñar, fantasear y desbordar imaginación; lastima que siempre, se hace casi imposible -mi hermano recitaba estas frases, como si fuese un discurso, al ver a Angela, actuar con Marie en la cocina; frases que él no lograba hacer realidad, pero que quisiese lo fueran-
- Ya, ya dejen de reirse, ahora ustedes van a bailar -nos empezó a indicar las instrucciones de su concurso de fantasía -los tres la mirábamos en silencio a media risa-
- Tú ven, ahora...haber, ahora tú vas a.. -se acercó a su mamá para preguntarle como se debía nombrar a cada participante- ya, ya..Tú, conrusante vas a bailar ballet.
Enmudecí de inmediato, sintiendo verguenza por lo que tenía que hacer, cómo se supone que debía bailar ballet en la cocina, pensé; quise lanzarle la posta y pregunté:
- Tú eres la profesora, dime cómo debo bailar, enséñame -me sentí más libre de tensión-
- Hay, bueno está bien, ven aquí...ponte así...extiende la mano, y ahora baja y sube, luego arriba y vuelta.

Y así me fue enseñando su danza de ballet que había aprendido, viendo películas de Barbie. Luego le llegó el turno a mi hermano, a él le costó aun más, lo noté; su rostro reflejaba su roche, su miedo de volver a ser niño y que pudiéramos verlo.

- Ya, ahora tú conrur...conrursante, te toca -mi hermano reia y la veia esperando que le indicara los pasos-
- Angela, y ahora qué va bailar Dany -reiamos con Marie-
- Huayno, eso -mi hermano se puso más rosado y luego le siguió el juego-
- Cómo se hace, enséñame

Paso a paso, Angela, le enseñó a bailar Huayno pero en género femenino, luego le tocó a Marie y bailaron algo que no tiene género musical, mas bien se asemejaba a un ejercicio de aéróbicos de esos que, ve uno en la tele. Al término del concurso, ella nos calificó uno a uno. Mi hermano terminó siendo el Concursante Número "0", porque perdió para ella. Marie y yo, ganamos los premios: Muñecas y Carros que se encontraban imaginariamente detrás de la puerta de la cocina.
Viró Angela a Dany y le concedió una chance, lo hizo bailar sin que nosotras lo tuviéramos que mirar (nos advirtió que si lo hacíamos, nos iba a pegar).
De reojo observé a mi hermano, bailar conforme a los pasos aeróbicos que ella le enseñaba, se veia avergonzado, pero aun así lo hacía; y al término pareció disfrutarlo.

- Ahora tú vas a ser la princesa -se dirigió a mí-
- Y tú serás el rey -se dirigió a mi hermano-

Nos hizo bailar vals, como rey y princesa, mientras ella bailaba con Marie a lado.
Ignoraba Angela que había discutido con Dany, y que era más que verguenza lo que exhalaban nuestros rostros. Sin embargo, duró menos de un minuto, para luego olvidar que éramos adultos y que nos queríamos matar (en sentido figurado por supuesto).
La cocina era la Orquesta Sinfónica, en la mesa estaba servido el gran buffet, detrás de la puerta estaban los regalos y los tres que actuabamos ahí, eramos los reyes y princesas de su cuento.

Mis tres piezas

14:06 Edit This 0 Comments »

Una de ellas se llama Cadia
nacida hermosa de un reflejo;
tan frágil, tan etérea;
solo persigue la voz del eco.
Ingenua ella, se confunde;
y le sonríe al árbol seco;
juega con sus cabellos,
para luego preguntarme:
Por qué ya no me muevo

Marina, voltea toda letra,
te descifra en una mueca
y es sagaz como un insecto.
A veces se pregunta sola:
si yo la veo;
estruja sus órganos y se responde:
Que patético, es pensar en eso

Del otro lado, está Maité
ella es locuaz con otras gentes
excepto con las mujeres.
Es perspicaz en sus historias;
no se le escapan, ni las mentiras.
Ella, que vive mi propia vida
que sufre mis cuajadas heridas
no me mira, ni se da cuenta
que yo como árbol viejo
destierro sus raices frescas.

C12

10:07 Edit This 0 Comments »

Hay algunas circunstancias que no cambian –me decía, mientras recorría mi antigua casa de Mazamari- La casita de madera que se encontraba por el jardín aun sigue en pie. Los vecinos aun cantan sus plegarias a Jehová a mediodía, y aun no se ha terminado de asfaltar la pista, justo donde empieza mi casa. Hay muchos niños recorriendo las calles, y por sobretodo el paisaje verdoso se percibe casi idéntico como lo recordaba, por supuesto para la gente que reside aquí le es indiferente ya, todo el exceso de belleza natural que los rodea.
Veo un niño jugar en la acera, sostiene un carro de juguete y lo estrella contra una muñeca bastante sucia, y por un momento recuerdo lo que yo hacía a su edad. El rio era el destino clásico de mis primos, mi hermano y yo, o sino jugar al boliche, o recorrer el parque y hacer algún desbarajuste.
Aquí, estar embullido entre tanto paisaje; hace que ni siquiera te percates de la diferencia, como no nos damos cuenta nosotros, en como seria vivir sin el aire que es tan imperceptible. Aquí, casi todos desean vivir vida de limeños, o al menos tener costumbres de esas que ven por la televisión. Al otro costado de mi casa, se ha erigido un bar de mala muerte que atiende las 24 horas (sobra decir que es también un lupanar), en este lugar las chicas se sientan en la puerta del local con la mayor placidez y aburrimiento que pueda haber yo visto -tal vez sea más que aburrimiento lo que veía en sus rostros- se sientan con las piernas abiertas, así tengan falda o short y dejan notar sus cinturas y abdomen sin ejercitar; leen una revista anticucha de Magaly y cuchichean sobre cómo sería tirarse un futbolista de Lima.
Aquí el tiempo es pausado, pareciera que todos pasearan y se conocieran entre sí. Nadie está conforme con su vida y desean otra, así que critican la ajena para desacreditarla y sentirse al menos conformes. La infidelidad es tan común por aquí; desde jovencitas hasta abuelas –me rio y me pregunto: Será tal vez por eso que adquirí tal costumbre alguna vez?- y es tan usual que las parejas simplemente optan por perdonar y continuar, o si es que terminan la que sigue probablemente también lo engañe. Pareciese que los chicos no tuvieran opción, así que se conforman -eso dicen ellos, algunos amigos míos- Aquí, por ser pueblo chico se sabe lo de todos es cierto, pero se sabe cada testimonio distorsionado de todos y de eso se conversa diariamente, mientras el paisaje te aletarga el pensamiento.
Los niños aquí quieren ser como los personajes de la televisión, los niños en Lima desean lo mismo, ser lo que dice el aparato que es lo bello y lleva al éxito –suspiro y pienso: Si supieran todo lo que hay detrás de esas producciones-
El cielo está celeste claro y un sol radiante se vislumbra, y ni siquiera los que viven aquí se percatan de ello, esas son las circunstancias que aun no cambian. No es tan diferente de Lima, pienso.