Terapia de un insecto

20:23 Edit This 0 Comments »























Dr. Daniel,
Le escribo este mail, para contarle algunos de los últimos hechos de la semana; ud. me dijo que podía escribirle cuando quisiera y pensé que esto me era necesario y tal vez también para las sesiones de los martes. Perdóneme, de pronto escribirle me resulta más atemorizante de lo que pensé, sé que me ha pedido que me refiera a ud en términos de tú, sin embargo me resulta aun vergonzosa toda la cuestión, pero lo intentaré.
En la última sesión que tuvimos recuerdo haber dicho que temía fracasar, recuerdo que también dijiste que por tal tendía yo a disociarme de la realidad, para no enfrentarla; para no tener que asumir el riesgo de los hechos y sus consecuencias.
Pero bueno, lo he pensado y también me he convencido de que ¿no todo se puede psicologizar sabe?, es decir no todo lo explica la psicología y sus teorías y si bien sé que ud. tiene más experiencia que yo al respecto, también desearía poder seguir manteniendo la idea que discutí tan apasionadamente la sesión pasada.
El hecho de estar “disociada” de la realidad es lo que sostiene toda esta estructura patológica que he levantado de la mano de mi pasión por escribir, ¿es acaso así?. ¿Sabe lo que me ha causado lo que dijo?, ya no puedo escribir, no sé si realmente fue lo que dijo o algo que descubrí, pero deseo que regrese y tengo que ponerlo en palabras escritas, como un ritual de retorno.
Sabe cuánto me cuesta escribir ficción ahora?, siento que no tengo nada importante que decir, que nada fluye en este río de alientos; yo solo me observo obligándome a escribir de temas que no significan mucho para mí y me pregunto; ¿esto es real? ¿Esto es auténtico? ¿Esto es literatura? ¿Qué demonios era entonces lo que hacía?, y lo que me sucede ahora demuestra que no tengo la capacidad de escribir sino únicamente, era la ficción mi catarsis.
Ud. no tiene idea de lo que duele una página en blanco sin poder llenar; como una manta blanca que brilla hasta cortarte el pensamiento.
¿Me dirá en nuestra próxima sesión que cambie de opinión o solo será condescendiente conmigo? Yo sé qué pensará que yo solo estoy proyectando sobre Ud., mi realidad con mi figura significativa, y que esto es el proceso natural de transferencia entre un paciente y su terapeuta, pero de verdad ¿Cree que somos tan solo una fórmula psicológica acordada entre un grupo de hombres que se pusieron de acuerdo con el tiempo?
Sabe ayer me quedé todo el día en casa sola, sin decir casi ni una palabra, y me sentí casi inanimada, me culpé y me dije a mí misma, que pena siento por mí misma; y sabe lo mucho que me cuesta, porque detesto a la gente que siente lástima por sí misma.
Necesito creer que la metafísica de la ficción existe, pero si es real o no, si es conveniente o no es lo que aclararemos en las sesiones no?
Necesito esta consulta, pero considero que ud. es como la casa para Gregorio Samsa de La Metamorfosis, de pronto sus palabras se han convertido en una cárcel, la realidad descifrada de forma finita por el hombre, mientras yo me convierto en un insecto asqueroso y ud. observa impávido la normalidad de mi transformación, la no significancia de mi monstruosidad o brillantez de insecto.

Bonjour tristesse

22:09 Edit This 0 Comments »


Bonjour tristesse, así titula la novela corta de FRANÇOISE SAGAN, en la traducción de Javier Alviñana "Buenos días Tristeza"


"A ese sentimiento desconocido cuyo tedio, cuya dulzura me
obsesionan, dudo en darle el nombre, el hermoso y grave nombre de
tristeza. Es un sentimiento tan total, tan egoísta, que casi me produce
vergüenza, cuando la tristeza siempre me ha parecido honrosa. No la
conocía, tan sólo el tedio, el pesar, más raramente el remordimiento.
Hoy, algo me envuelve como una seda, inquietante y dulce,
separándome de los demás (...)"

Irse de Lengua

23:44 Edit This 0 Comments »
La poesía siempre más allá del lenguaje, para intentar otorgar la experiencia vivencial del que lo reproduce. La poesía como experimentación, como liberación y pertenencia universal.

La compilación Irse de Lengua, reúne trabajos de siete creadores peruanos de poesía sonora y da cuenta de los rumbos que la poesía peruana viene tomando en los últimos años: se trata de un despertar del experimentalismo (poesía sonora, poesía performatica, poesía visual, poesia conceptual, etc) que tanto ha definido a nuestra tradición poética, desde Vallejo a Hora Zero y de Oquendo de Amat a Jorge Eduardo Eielson.

La poesía sonora, que recoge la tradición del fonetismo y la oralidad poética pero le agrega la radicalidad propia de las vanguardias de la segunda mitad del siglo XX, está asociada al uso de la voz y su manipulación por medios tecnológicos.


Orlando

23:09 Edit This 0 Comments »















“Algunos filósofos dirán que el cambio de traje tenía buena parte en ellos. Esos filósofos sostienen que los trajes, aunque parezcan frivolidades, tienen un papel más importante que el de cubrirnos. Cambian nuestra visión del mundo y la visión que tiene de nosotros el mundo. Por ejemplo, bastó que el capitán Bartolus viera la falda de Orlando, para que le hiciera instalar un toldo, le ofreciera otra tajada de carne y la invitara a desembarcar con él en su lancha. Ciertamente no hubiera sido objeto de estas atenciones si sus faldas, en vez de ahuecarse, se hubieran pegado a sus piernas como bombachas. Y cuando somos objeto de atenciones debemos retribuirlas. Orlando había saludado, había aceptado, había halagado el humor del buen hombre: lo que no hubiera sucedido si el capitán en vez de pantalones hubiera llevado faldas, y confirma la tesis de que son los trajes los que nos usan, y no nosotros usamos los que usamos los trajes: podemos imponerles la forma de nuestro brazo o de nuestro pecho, pero ellos forman a su antojo nuestro corazones, nuestras lenguas, nuestros cerebros.
A fuerza de usar faldas por tanto tiempo, ya un cierto cambio era visible en Orlando; un cambio hasta de cara, como lo puede comprobar el lector en la galería de retratos. Si comparamos el retrato de Orlando hombre con el de Orlando mujer, veremos que aunque los dos son indudablemente una y la misma persona, hay ciertos cambios. El hombre tiene la libre la mano para empuñar la espada, la mujer debe usarla para retener las sedas sobre sus hombros. El hombre mira el mundo de frente como si fuera hecho para su uso particular y arreglado a sus gustos. La mujer lo mira de reojo, llena de sutileza, llena de cavilaciones tal vez. Si hubieran usado trajes iguales, no es imposible que su punto de vista hubiera sido igual.”

(pag.179/ Orlando. Virginia Woolf)

Tres días de verano

10:28 Edit This 0 Comments »
















"Casi desearía que fuéramos mariposas y que viviéramos tres días de verano. A esos tres días contigo podría llenarlos con más alegría, que cincuenta años comunes".

John Keats

Fijaciones

13:52 Edit This 0 Comments »


















Decía un buen amigo por ahí. ¿Por qué nos obsesionan tanto las personas que detestamos?

Una obsesión en resumidas cuentas es descrita como una idea fija que asalta nuestra mente; en contra de la voluntad consciente; permanece en nosotros en forma de pensamiento, imagen o sentimiento en un tiempo indefinido, sin que podamos librarnos de él aun luchando con nuestro mayor esfuerzo.
Por supuesto mi amigo no aludía a lo que he descrito como un resumen, sobre la definición de obsesividad según la Psicopatología actual; sin embargo esta idea fija, en la vida común del hombre puede establecerse no como una obsesión propiamente dicha, sino más bien como una costumbre o imago onírico.
Todos somos víctimas de muchas imágenes que asaltan nuestra conciencia, palabras que cruzan repentinamente en nuestra boca, que no planeamos evocar; entonces surge la pregunta.
¿Si surge la idea recurrente en nuestra conciencia, por qué la queremos suprimir? No podemos escapar a ella, solo podemos ponerla en un recipiente caliente y esperar a que se derrita, que se extienda y se deforme, hasta verla evaporarse en el aire.
Después de todo el aire guarda todas las existencias.

En la nubes

13:22 Edit This 0 Comments »
YO MISMO: A qué se debe que uno olvide frecuentemente los eventos del día?
Mamá: A la falta de hemoglobina en la sangre, lo que sucede es que estás comiendo poco y ya no recuerdas mucho.
MI OTRO YO: Ella todo lo asocia a la falta de comida o al exceso de comida.
YO MISMO: Hermano, a qué se debe que olvido a menudo lo que sucede a mi alrededor?. Alguien me pregunta recuerdas que te conté ayer de... y ya lo olvidé, o cuando me preguntan sabes que fecha es hoy? o la semana pasada te pedí que me enviaras el número de.... también lo olvidé.
YP: Se debe a que no estás concentrado en lo que te sucede, formalmente hablando a la disociación cognitiva, en español "estar en la luna", o "estar en las nubes".

MI OTRO YO: El otro día (otra vez, no recuerdo cuándo) leía otra conversación similar en la agenda secreta de Abraham de Amézaga.

















YO MISMO: Me encanta mirar al cielo los días despejados.
MI OTRO YO: Sí, es mejor ver luz que oscuridad.
YM: Desde hace poco fotografío también nubes.
OY: ¿Acaso estás como muchos viejos en plan nostálgico?
YM: No lo sé. Será que uno, con los años, se va haciendo más sensible…
OY: Eso está bien, a pesar de que el mundo en el que vivimos saca lo más cruel del ser humano desde que empezamos a gatear.
YM: No te quepa la menor duda, querido.



















OY: Lo de fotografiar nubes ¿puede que tenga relación con estar en las nubes?
YM: Puede. Me encanta cuando voy en un avión mirar por la ventanilla al poco de aterrizar, cuando la nave parece posarse sobre esos algodones.
OY: ¿Algodones?
YM: Así los llamaba mi abuela Carmina. Una vez, charlando, me dijo que daba la sensación en ese instante de que si ocurría cualquier problema en el avión, las nubes servirían de colchón.
OY: Bonito cuento el de tu abuela...
YM: Es un cuento, sí, pero cada vez que miro y pienso en los algodones espanto cualquier miedo.
OY: Como técnica espantamiedos no está nada mal, aunque ya veríamos en situación límite.
YM: Mejor no pensar en eso. Si llega, pues que le vamos a hacer...
OY: Te agarras a la brocha, ja ja, que decía el bueno de tu abuelo Eugenio.
YM: A él sí que le gustaban los aviones.
OY: ¡Ya lo creo, ya!
YM: Una vez se fue solo hasta el aeropuerto de Le Bourget, a la zona que tienen destinada a museo.
OY: ¿Él también estaba en las nubes?

Zapping blue

20:46 Edit This 0 Comments »








Despiértame

14:12 Edit This 0 Comments »

Despiértame from David Rodriguez on Vimeo.




...por favor

Pensar en ti, es una danza

13:50 Edit This 0 Comments »

Thought of You from Ryan J Woodward on Vimeo.

Memorias

13:39 Edit This 0 Comments »

MEMORIES from Eduardo Cuadrado on Vimeo.

C30

20:10 Edit This 0 Comments »

















Estoy apostada sobre la loma de un grillo que se ha ido a danzar por diferentes casas –dijo Mel- y he clavado el ojo en la distorsión, estoy prieta en esta mesa que no cesa de decirme señorita, soy la señorita de todo el mundo y me he encaramado a este vestido para deshacerlo.
Ahora lo describo como si hubiese sido mi casa, y por fin la mácula se hace visible, el Apocalipsis que ya se apila sobre su tejido expone su árbol engañoso. Al fin y al cabo ¿Qué era la realidad?, sino este tramo y este nudo presente.

-Casa, este aliento de mujer que se pega en la pared; este tramo caminando sobre la mesa me dedujo respuestas baldías para conciliar la verdad y la fantasía-

Y si me pierdo? –dijo Mel- la perdición me ausculta la noche que visto estos días; la hamaca del tiempo me ha mecido en su regazo de un extremo a otro, dejándome soñar con los árboles, con las hojas que se escriben y se desprenden para comprobar la agitación de la realidad.

Esta casa, de muebles rojos en convulsión se ha tragado la noche; no hace más que musitarla y darle música para que yo dance; y me agite asida del techo.

Estas cajas de palabras
cubiertas de arena
invadían las ventanas en las moradas de la muerte
Eran bailarinas aladas
que recogían zapatos
fichas saladas que se precipitan debajo de ti
y así entre los cabellos ligeros
tomé un viaje lejano
cuyo desenlace trazó un insecto
mientras bailaba en el puente de la carne
danzando,
deshaciendo
desintegrando decibeles
entre las tijeras
dibujé dientes y campamentos en un sueño
recogí el agua y me abandoné en mi propia voz


Retrocediendo las hojas en mi mano, –dijo Mel- he descrito el pasado y he pretendido marcar el futuro. ¿He llegado o no he llegado? En una de tus conversaciones vivía mi casa, en esa casa se sentó mi ojo distorsionándolo todo, y en él, solo en él había un brillo maravilloso que se quejaba entre las cucardas.


El grillo ha empezado a danzar, a cantar dentro hacia la muerte, entonces me contestó en latín: Mori, mori, mori… “morir, morir, estar muerto”.